Académico y Literario

Presentación del libro Como tu vida, como la mía

La formación del actor se enriquece no sólo entrenando arriba del escenario, sino también con la escritura, la lectura, la música y la pintura. En la actuación el instrumento somos nosotros. No contamos con una tela como en el caso del pintor o con un piano como en el caso de un pianista, sino con nuestro cuerpo, con nuestra expresión y nuestra emoción. Y este complejo y asombroso instrumento que somos debe estar incentivado por todas las otras formas posibles del arte. Se trata de sensibilizar al alma, trabajo fundamental del actor. Un actor sensible será rico en expresiones y emociones, un actor desencontrado con su sensibilidad será limitado. Esta tarea de sentir no es fácil porque se parece mucho a la libertad.

Lugar: Salón Cultural

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Salón Cultural
San Martín 425 (planta alta)

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